El Casanova de Fellini

Año: 
1976
Film: 
Color
Duración: 
170 min
Producción: 
PEA
Distribuidora: 
Titanus
Censorship visa (viewed): 
69484
01/12/1976

Durante el carnaval de Venecia Giacomo Casanova acepta mostrar su valentía amorosa con sor Maddalena y complacer, de esta manera, al amante mirón de la mujer, el embajador de Francia del que Casanova espera sacar partido. Pero lo arresta la Inquisición con la acusación de practicar magia negra. Huye de la cárcel de Piombi y en París es huésped de la marquesa de Urfé que quiere que le revele el secreto de la inmortalidad. Luego, Casanova abandona París y retoma su frenética actividad de seductor. Entre sus aventuras se incluye el amor infeliz por Henriette, que lo hace desesperar y lo abandona. En Roma participa en una competición de amateur con un cochero y la gana. En Roma encuentra también al Papa y a su madre, que ya no se interesa por la vida de su hijo. Finalmente, la vejez, el trabajo como bibliotecario, su encanto difuminado, el oblío de las cortes, la soledad de un baile con una muñeca mecánica, el recuerdo de un pasado cada vez más lejano.

Crew

Dirección: Federico Fellini
Argumento: liberamente basato su "Storie della mia vita" di Giacomo Casanova
Guión: Federico Fellini, Bernardino Zapponi
Director de fotografía: Giuseppe Rotunno (Technicolor)
Operador de cámara: Massimo Di Venanzo
Operador adjunto: Wolfgango Soldati, Bruno Garbuglia
Música: Nino Rota
Director musical: Carlo Savina
Canciones: "La grande mouna" di Tonino Guerra, "La mantide religiosa" di Antonio Amurri, "Il cacciatore di Wurtemberg" di Carl A. Walken
Poemas en el dialecto veneciano: Andrea Zanzotto
Idea de escenografía: Federico Fellini
Escenografía: Danilo Donati
Vestuario: Danilo Donati
Asistente de diseñador de vestuario: Gloria Mussetta, Raimonda Gaetani, Rita Giacchero
Diseñador del foro: Giantito Burchiellaro, Giorgio Giovannini
Asistente de diseñador de producción: Antonello Geleng
Montaje: Ruggero Mastroianni
Ayudante montaje: Adriana Olasio, Marcello Olasio, Ugo De Rossi
Ayudante de dirección: Maurizio Mein, Liliana Betti, Gerard Morin
Supervisor guionista: Norma Giacchero
Asistente del director de producción: Gilberto Scarpellini, Alessandro Gori, Fernando Rossi
Decoración del escenario: Emio D'Andria
Sonido: Oscar De Arcangelis
Asistente de sonido: Franco De Arcangelis, Massimo De Arcangelis
Mezclador de sonido: Fausto Ancillai
Coreografía: Gino Landi
Asistente de coreógrafo: Mirella Agujaro
Artista escénico: Italo Tomassi
Pinturas: Rinaldo Geleng, Giuliano Geleng
Dibujos de la linterna mágica: Roland Topor
Esculturas: Giovanni Giannesi
Maquillaje: Rino Carboni (Giannetto De Rossi e Fabrizio Sforza per Donald Sutherland)
Peinados: Vitaliana Patacca
Asistente de estilista: Gabriella Borzelli, Paolo Borzelli, Vincenzo Cardella
Efectos especiales: Adriano Pischiutta
Productor: Alberto Grimaldi
Organización general: Giorgio Morra
Director de producción: Lamberto Pippia
Asistente del productor: Alessandro von Normann, Mario Di Biase
Secretaria de producción: Titti Pesaro, Luciano Bonomi

Cast

Donald Sutherland : Giacomo Casanova
Tina Aumont : Henriette
Cicely Browne : la marchesa Durfé
Carmen Scarpitta : la signora Charpillon
Diane Kourys : la signora Charpillon
Clara Algranti : Marcolina
Daniela Gatti : Giselda
Margareth Clementi : Suor Maddalena
Mario Cencelli : Dott. Mobius l'entomologo
Silvana Fusacchia : altra figlia dell'entomologo
Chesty Morgan : Barberina
Adele Angela Lojodice : la bambola meccanica
Sandra Elanie Allen : la gigantessa
Clarissa Maryè Roll : Annamaria
Alessandra Belloni : la principessa
Marika Rivera : Astrodi
Angelica Hansen : attrice gobba
Marjorie Belle : Contessa di Waldestein
Marie Marquet : la madre di Casaova
Daniel Emilfork-Berestein : Du Bois
Luigi Zerbinati : il Papa

Awards

1976
Oscar al mejor vestuario (Danilo Donati)
1977
Nastro d’argento a la mejor fotografía (Giuseppe Rotunno), mejor escenografía (Danilo Donati), mejor vestuario (Danilo Donati)
1976-1977
David di Donatello a la mejor música (Nino Rota)
1976
Nominación al Oscar al mejor guión no original (Federico Fellini y Bernardino Zapponi)
1977
Premio BAFTA (British Academy of Film and Television Arts) a la mejor escenografía (Federico Fellini y Danilo Donati) y al mejor vestuario (Danilo Donati)
1977
Nomination BAFTA (British Academy of Film and Television Arts Awards) a la mejor fotografía (Giuseppe Rotunno)

Peculiarites

«Al principio había pensado confiar el papel de Casanova a Gian Maria Volonté. Habría sido muy positivo para el actor italiano, después de tantas figuras atormentadas que habían hecho pegar un salto adelante a la humanidad, interpretar un personaje destinado, al contrario, a hacerle pegar un salto atrás. Pero los continuos retrasos nos llevaron a interrumpir el contrato. Así, decidí dar el papel de Casanova a Donald Sutherland, una enorme candela espermática con el ojo de quien se masturba; lo más lejano que se podría imaginar de un aventurero y don juan como Casanova. Pero un actor serio, preparado, profesional.»
Fellini. Raccontando di me, conversazioni con Costanzo Costantini, Editori Riuniti, Roma, 1996, p. 138

Reviews

Mauro Manciotti
Casanova, tal y como era, nunca le ha interesado, de ninguna manera, a Fellini. Lo que él ha visto es otro de sus fantasmas, de las proyecciones oníricas que desbordan, normalmente, de su fantasía. Monstruo entre monstruos, larva inquietante entre las tantas que pueblan sus fantasías de artista, crecido entre condicionamientos religiosos de una pequeña ciudad del Mar Adriático y desembarcado en Roma. Una ciudad que siempre le ha hablado de manera especial como la sede privilegiada de una sociedad y de hábitos eclesiásticos.
"Il Secolo XIX", 22 dicembre 1976
Morando Morandini
Casanova es, quizás, la mejor película de Fellini después de Ocho y medio. A lo mejor es la más desvinculada del fellinismo.Por cierto, la más unitaria y compacta (y no tiene mucho sentido polemizar si era o no necesario rozar las 2 horas y 43 minutos de duración) por su riqueza y genialidad de invenciones figurativas, por su solidez narrativa, por su sapiencia en aunar lo horrible con lo tierno, lo fabuloso con lo irónico. Por su capacidad de pasar de lo caricaturesco a lo visionario. Esta ha sido siempre una de las peculiaridades del talento de Fellini, pero aquí, aun con alguna repetición, se mantiene en un nivel de homogeneidad, en un tejido fónico que, en su mistilingüismo refinado, es admirable. Tal y como la hermosa paleta cromática de la fotografía de Rotunno.
"Il Giorno", 11 dicembre 1976
Tullio Kezich
El Casanova de Fellini no es una novela cinematográfica, no tiene una progresión lógica ni reales nexos en el relato. Las conexiones entre los nueve o diez capítulos son rápidas y precarias. Recuerdan las didascalias de las viñetas. El gran circo de Federico Fellini pertenece a la vanguardia, tal y como bien han comprendido los cineastas americanos del “underground” desde la época de Ocho y medio. A pesar de los miles de millones que se han gastado con prodigalidad, no estamos a favor de lo que Flaubert llamaba "el arte industrial". Estamos más a favor de la monoliticidad, del "privatismo" y del descaro de Andy Warhol. Por tanto, la comparación entre Barry Lindon y Casanova, fruto de la actualidad, registra más divergencias que coincidencias. Kubrick toma en serio la novela del siglo XIX y la ambientación del XVIII, las connotaciones sociológicas y políticas de la historia. Parece que se ha leído y anotado una biblioteca entera, parece que tiene un juicio moral sobre la época y el personaje. Fellini ha hojeado la historia de Casanova como si fuera las páginas amarillas. En apariencia, no tiene nada que proponer, salvo impresiones, resentimientos, tomaduras de pelo. Pero... Aquí también tenemos un pero: si el siglo XVIII evocado por Kubrick tiene sus profundas motivaciones culturales, el siglo XVIII soñado de Fellini tiene la alarmante y misteriosa calidad de una visión profética. Jung, quizás, habría dicho que El Casanova era una profecía sobre el pasado.
"La Repubblica", 11 dicembre 1976
Dario Zanelli
Rico, multiforme, con variedad de tonos, quizás víctima de algún relajamiento rítmico, El Casanova se impone a nuestra admiración, sobre todo en aquellas partes en que su protagonista, envejeciendo, adquiere una humanidad que antes le había sido negada, y así nos atrapa.
"Il Resto del Carlino", 19 dicembre 1976