La entrevista

Año: 
1987
Film: 
Color
Duración: 
113 min
Producción: 
Aljosha Productions (Ibrahim Moussa), in collaborazione con Cinecittà e Rai Uno
Distribuidora: 
Academy
Censorship visa (viewed): 
82589
22/05/1987

Fellini está rodando en Cinecittà una película inspirada en América, la novela de Kafka. Acosado por las preguntas de los periodistas japoneses, el director cuenta cuando fue por primer vez a visitar los estudios de Roma en 1940. Él también era un periodista que había ido a Cinecittà para entrevistarse con una mujer. Los recuerdos de Fellini (jerarcas en trajes de lana, el pequeño tranvía para Cinecittà que atraviesa los campos romanos, los elefantes imperiales, los indios, etc.) se atiborran y se entrelazan con las preguntas de sus frenéticos entrevistadores, que lo filman todo. Por fin, el joven Fellini se entrevista con la diva y, mientras tanto, su actual ayudante de dirección está buscando nuevos rostros en el metro. Luego llega la policía, que fue advertida acerca de la presencia de una bomba. Y ahí aparece Marcello Mastroianni con el frac de Manrdake. Y su varita mágica hará aparecer las imágenes de La dolce vita, entre los aplausos del público y las lágrimas de Anita Ekberg. El día siguiente se retoma el rodaje de América, pero un huracán interrumpe las grabaciones. Una banda de indios ataca Cinecittà utilizando antenas de la televisión como si fueran lanzas. El rodaje de la película termina y todos se despiden deseando Feliz Navidad.

Crew

Dirección: Federico Fellini
Argumento: Federico Fellini
Guión: Federico Fellini
Colaboración en el guión: Gianfranco Angelucci
Director de fotografía: Tonino Delli Colli (Eastmancolor - Dolby Stereo)
Música: Nicola Piovani con un omaggio a Nino Rota
Sonido: Dolby Spectar Recording
Escenografía: Danilo Donati
Vestuario: Danilo Donati
Montaje: Nino Baragli
Asistente de dirección: Daniela Barbiani, Filippo Ascione
Ayudante de dirección: Fiammetta Profili
Supervisor guionista: Norma Giacchero
Director doblaje: Carlo Baccarini
Efectos sonoros: Luciano Anzelotti, Massimo Anzelotti
Mezclador de sonido: Romano Pampaloni
Organización general: Gino Milozza
Director de producción: Roberto Mannoni
Productor ejecutivo: Pietro Notarianni
Productor: Ibrahim Moussa
Asistente del director de producción: Michele Janczreck
Montaje: Lillo Capoano
Productor ejecutivo de la RAI: Silvio Specchio
Secretaria de producción: Mario Mearelli

Cast

Federico Fellini : se stesso
Sergio Rubini : il giornalista
Paola Liguori : la diva
Maurizio Mein : assistente alla regia
Nadia Ottaviani : la vestale
Lara Wendel : la sposa
Antonella Ponziani : la ragazza
Pietro Notarianni : il gerarca fascista
Anita Ekberg : se stessa
Marcello Mastroianni : se stesso
Maria Teresa Battaglia
Antonio Cantafora
Roberta Carlucci
Ettore Geri
Eva Grimaldi
Armando Marra
Leonello Pio Di Savoia
Gemana Dominici
Adriana Facchetti
Mario Miyakawa
Patrizia Sacchi
Antonello Zanini : il "Chiodo" e tutta la troupe del film

Awards

1987
Festival de Cannes: Premio especial para el 40° aniversario a Federico Fellini por la película y la totalidad de su obra
1987
Gran premio - Trofeo de oro en el Festival de Moscú
1988
Nominación al Premio César a la mejor película

Peculiarites

«Nunca me voy a cansar de agradecer a Anita Ekberg y, sobre todo, de admirarla. Es graciosa, sabia, humilde. La gracia y disponibilidad con que ha aceptado de aparecer en La entrevista, en contraste con la imagen gloriosa de La dolce vita, me han conmovido. Marcello y yo fuimos a visitarla a su casa de Castelli romani donde vive como una divinidad campestre, serena, tranquila, imperturbable, sin que el pasar de los años la turbe mínimamente. Aquella vez recordamos la experiencia de La dolce vita. Quizás, haya sido un poco cruel con ella, pero no era en absoluto mi intención.»
Fellini. Raccontando di me, conversazioni con Costanzo Costantini, Editori Riuniti, Roma, 1996, p. 199

Reviews

Giovanni Grazzini
Una segunda lectura de la película nos confirma la impresión que tuvimos en Cannes. La entrevista es el fruto singular de un Fellini responsable que, quizás por el humor negro que desde hace tiempo lo acompaña (justificado por el paso de los años y el rencor hacia la televisión con el que está obligado a convivir), quizás por las grietas de su respiro creativo, recorre las miles sugestiones rídiculas y dolentes de su mitología. Y bromea para exorcizar los chantajes, identificándose con una Cinecittá, que jamás antes había sido evocada como fábrica de canalladas y de poesía.
"Corriere della sera", 2 ottobre 1987
Tullio Kezich
Se ha dicho que La entrevista es Ocho y medio con Fellini en persona en lugar de Mastroianni. Menos problemas sentimentales, tanta sabiduría adicional. Pero la sabiduría de un viejo payaso, capaz de "sonreírle a la vida y a su contenido" (para mencionar las palabras de otro émulo de Charlot, Zeno Cosini). Federico sonríe ante el esmero con que los japoneses se empeñan en sacarle la última verdad; sonríe hasta rozar el llanto ante el envejecimiento (adrede exagerado) de Marcello Mastroianni y Anita Ekberg, si se comparan con sus imágenes carismáticas en La dolce vita; sonríe ante los accidentes que pululan en la elaboración de la película. Pero, en el fondo, nos sonríe también a nosotros que tomamos todas estas fantasías suyas como si fueran una verdad absoluta. La entrevista es la página de un diario apócrifo empapado de sentimientos reales: el sentimiento del tiempo que cambia, la amenaza de un futuro enrudecido (la televisión igual al ataque de los indios), la incapacidad de descifrar un pasado enfermizo (el fascismo y su cine) o mitificado (la juventud).
"La Repubblica", 2 ottobre 1987
Callisto Cosulich
La entrevista es una clase de cine soberbia. Y lo es en todos los sentidos. Por el uso magistral de los medios expresivos del cine y también por lo que es el cine, en cuanto tal (por su manera de realizarse, de proyectarse, como sedimento de la memoria y también como "muerte en el trabajo"). Cine por su manera de realizarse porque quienes lo realizan, como hemos dicho, siempre están delante y detrás de la cámara; cine por su manera de proyectarse porque Fellini piensa y realiza las entrevistas para una hipotética película inspirada en América de Kafa. Cine como sedimento de la memoria porque Fellini vuelve a vivir la primera vez que estuvo en Cinecittá como periodista, en clave fantástica y mentirosa; cine "muerte en el trabajo", porque nunca como aquí, se experimenta en un plano incluso físico la verdad del viejo dicho, atribuido a Cocteau. Y esto, precisamente, por el fulgurante y desgarrador encuentro de Fellini y Mastroianni con la Ekberg, "la Anitona" de La dolce vita.
"Paese sera", 2 ottobre 1987
Morando Morandini
Para comprender y amar La entrevista, y entender sus limitaciones, basta conocer su génesis productiva. Nació como un programa televisivo, se convirtió en una serie y, finalmente, en una película-película para las salas, como si a Fellini le fuera crecida entre manos. En cierto sentido es una pequeña película, pero graciosa, elegante, briosa. Claro que podemos decir: ya la hemos visto. Pero decir esto sería injusto si pensamos en el placer que nos brinda. Puede decirlo solo quien no ha sabido, o querido, dejarse llevar por su ritmo alegre; por la naturaleza de una película que crece en sí misma como por partenogénesis; alternando la melancolía con la alegría - de una extrema sinceridad e impúdico juego de prestigiditación-; por el desorden organizado de manera genial; por su serenidad armónica, aunque levemente triste. La de un cineasta que ya no necesita demostrar su talento o jusitificar sus fecundas contradicciones.
"Il Giorno", 6 ottobre 1987